El Parque del Alamillo, con sus 47 hectáreas de vegetación autóctona y sus dos lagos, es un lugar con un alto potencial para el asentamiento de un gran número de animales, especialmente aves, pequeños mamíferos y reptiles. En este entorno juega un importante papel el río Guadalquivir, límite natural del Parque, que actúa como vía de llegada y salida de las distintas especies, conectándolo tanto con el Parque Natural de Sierra Norte de Sevilla como con las Marismas del Guadalquivir. Todos estos factores hacen que el Parque constituya en sí mismo un ecosistema, con unas características propias de vegetación, humedad y temperatura que permiten el desarrollo de una fauna propia. |